El
turbocompresor
Tiene la
particularidad de aprovechar la fuerza con la que salen los
gases de escape para impulsar una turbina colocada en la salida
del colector de escape, dicha turbina se une mediante un eje
a un compresor. El compresor esta colocado en la entrada del
colector de admisión, con el movimiento giratorio que
le transmite la turbina a través del eje común,
el compresor eleva la presión del aire que entra a través
del filtro y consigue que mejore la alimentación del
motor. El turbo impulsado por los gases de escape alcanza velocidades
por encima de las 100.000 rpm, por tanto, hay que tener muy
en cuenta el sistema de engrase de los cojinetes donde apoya
el eje común de los rodetes de la turbina y el compresor.
También hay que saber que las temperaturas a las que
se va ha estar sometido el turbo en su contacto con los gases
de escape van a ser muy elevadas (alrededor de 750 ºC).
Ciclos
de funcionamiento del Turbo
Funcionamiento
a ralentí y carga parcial inferior: En estas condiciones
el rodete de la turbina de los gases de escape es impulsada
por medio de la baja energía de los gases de escape,
y el aire fresco aspirado por los cilindros no será precomprimido
por la turbina del compresor, simple aspiración del motor.
Funcionamiento a
carga parcial media: Cuando la presión en el colector
de aspiración (entre el turbo y los cilindros) se acerca
la atmosférica, se impulsa la rueda de la turbina a un
régimen de revoluciones mas elevado y el aire fresco
aspirado por el rodete del compresor es precomprimido y conducido
hacia los cilindros bajo presión atmosférica o
ligeramente superior, actuando ya el turbo en su función
de sobrealimentación del motor.
Funcionamiento a
carga parcial superior y plena carga: En esta fase continua
aumentando la energía de los gases de escape sobre la
turbina del turbo y se alcanzara el valor máximo de presión
en el colector de admisión que debe ser limitada por
un sistema de control (válvula de descarga). En esta
fase el aire fresco aspirado por el rodete del compresor es
comprimido a la máxima presión que no debe sobrepasar
los 0,9 bar en los turbos normales y 1,2 en los turbos de geometría
variable.
Constitución
de un turbocompresor
Los elementos
principales que forman un turbo son el eje común (3)
que tiene en sus extremos los rodetes de la turbina (2) y el
compresor (1) este conjunto gira sobre los cojinetes de apoyo,
los cuales han de trabajar en condiciones extremas y que dependen
necesariamente de un circuito de engrase que los lubrica.
Por otra parte el turbo sufre una constante aceleración
a medida que el motor sube de revoluciones y como no hay limite
alguno en el giro de la turbina empujada por los gases de escape,
la presión que alcanza el aire en el colector de admisión
sometido a la acción del compresor puede ser tal que
sea mas un inconveniente que una ventaja a la hora de sobrealimentar
el motor. Por lo tanto se hace necesario el uso de un elemento
que nos limite la presión en el colector de admisión.
Este elemento se llama válvula de descarga o válvula
waste gate (4).
Regulación
de la presión turbo
Para evitar
el aumento excesivo de vueltas de la turbina y compresor como
consecuencia de una mayor presión de los gases a medida
que se aumenten las revoluciones del motor, se hace necesaria
una válvula de seguridad (también llamada: válvula
de descarga o válvula waste gate). Esta válvula
está situada en derivación, y manda parte de los
gases de escape directamente a la salida del escape sin pasar
por la turbina.
La válvula
de descarga o wastegate esta formada por una cápsula
sensible a la presión compuesta por un muelle (3), una
cámara de presión y un diafragma o membrana (2).
El lado opuesto del diafragma esta permanentemente condicionado
por la presión del colector de admisión al estar
conectado al mismo por un tubo (1). Cuando la presión
del colector de admisión supera el valor máximo
de seguridad, desvía la membrana y comprime el muelle
de la válvula despegandola de su asiento. Los gases de
escape dejan de pasar entonces por la turbina del sobrealimentador
(pasan por el bypass (9)) hasta que la presión de alimentación
desciende y la válvula se cierra.
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La presión
máxima a la que puede trabajar el turbo la determina
el fabricante y para ello ajusta el tarado del muelle de la
válvula de descarga. Este tarado debe permanecer fijo
a menos que se quiera intencionadamente manipular la presión
de trabajo del turbo, como se ha hecho habitualmente. En el
caso en que la válvula de descarga fallase, se origina
un exceso de presión sobre la turbina que la hace coger
cada vez mas revoluciones, lo que puede provocar que la lubricación
sea insuficiente y se rompa la película de engrase entre
el eje común y los cojinetes donde se apoya. Aumentando
la temperatura de todo el conjunto y provocando que se fundan
o gripen estos componentes.
Ejemplo
practico de modificación de la presión de soplado
del turbo
Como ejemplo
citamos aquí el conocido turbo Garret T2 montado en el
clásico: Renault 5 GT Turbo, que tanto ha dado que hablar,
por lo fácil que era modificar la presión de soplado
del turbo, para ello simplemente había que atornillar/desatornillar
el vástago (2) del actuador de la wastegate (4). Cuanto
más corto sea el vástago , más presión
se necesita para abrir la wastegate, y por consiguiente hay
más presión de turbo.
Para realizar esta
operación primero se quitaba el clip (1) que mantiene
el vástago (2) en el brazo de la válvula (5).
Afloja la tuerca (3) manteniendo bien sujeta la zona roscada
(6) para que no gire y dañe la membrana del interior
de la wastegate, ahora ya se puede girar el vástago (usualmente
tiene dado un punto para evitar que la gente cambie el ajuste,
así que hay que taládrarlo antes de girarlo).
Tres vueltas en el sentido de las agujas del reloj deberían
aumentar la presión en 0.2 bar (3 psi), pero es un asunto
de ensayo y error. Cuando finalmente tengas la presión
de soplado deseada aprieta la tuerca y pon el clip.
Para saber mas sobre la modificación de la presión
de este modelo de turbo en particular visita esta web.
Temperatura
de funcionamiento
Como se
ve en la figura las temperaturas de funcionamiento en un turbo
son muy diferentes, teniendo en cuenta que la parte de los componentes
que están en contacto con los gases de escape pueden
alcanzar temperaturas muy altas (650 ºC), mientras que
los que esta en contacto con el aire de aspiración solo
alcanzan 80 ºC.
Estas diferencias de temperatura concentrada en una misma pieza
(eje común) determinan valores de dilatación diferentes,
lo que comporta las dificultades a la hora del diseño
de un turbo y la elección de los materiales que soporten
estas condiciones de trabajo adversas.
El turbo se refrigera en parte ademas de por el aceite de engrase,
por el aire de aspiración cediendo una determinada parte
de su calor al aire que fuerza a pasar por el rodete del compresor.
Este calentamiento del aire no resulta nada favorable para el
motor, ya que no solo dilata el aire de admisión de forma
que le resta densidad y con ello riqueza en oxigeno, sino que,
además, un aire demasiado caliente en el interior del
cilindro dificulta la refrigeración de la cámara
de combustión durante el barrido al entrar el aire a
una temperatura superior a la del propio refrigerante liquido.
Los motores de gasolina, en los cuales las temperaturas de los
gases de escape son entre 200 y 300ºC más altas
que en los motores diesel, suelen ir equipados con carcasas
centrales refrigeradas por agua. Cuando el motor está
en funcionamiento, la carcasa central se integra en el circuito
de refrigeración del motor. Tras pararse el motor, el
calor que queda se expulsa utilizando un pequeño circuito
de refrigeración que funciona mediante una bomba eléctrica
de agua controlada por un termostato.
Intercooler
Para evitar
el problema del aire calentado al pasar por el rodete compresor
del turbo, se han tenido que incorporar sistemas de enfriamiento
del aire a partir de intercambiadores de calor (intercooler).
El intercooler es un radiador que es enfriado por el aire que
incide sobre el coche en su marcha normal. Por lo tanto se trata
de un intercambiador de calor aire/aire a diferencia del sistema
de refrigeración del motor que se trataría de
un intercambiador agua/aire.
Con el intercooler (se consigue refrigerar el aire aproximadamente
un 40% desde 100°-105° hasta 60°- 65°). El resultado
es una notable mejora de la potencia y del par motor gracias
al aumento de la masa de aire (aproximadamente del 25% al 30%).
Además se reduce el consumo y la contaminación.
El
engrase del turbo
Como el
turbo esta sometido a altas temperaturas de funcionamiento,
el engrase de los cojinetes deslizantes es muy comprometido,
por someterse el aceite a altas temperaturas y desequilibrios
dinámicos de los dos rodetes en caso de que se le peguen
restos de aceites o carbonillas a las paletas curvas de los
rodetes (alabes de los rodetes) que producirán vibraciones
con distintas frecuencias que entrando en resonancia pueden
romper la película de engrase lo que producirá
microgripajes. Además el eje del turbo esta sometido
en todo momento a altos contrastes de temperaturas en donde
el calor del extremó caliente se transmite al lado mas
frió lo que acentúa las exigencias de lubricación
porque se puede carbonizar el aceite, debiendose utilizar aceites
homologados por el API y la ACEA para cada país donde
se utilice (visita esta web para saber mas sobre aceites).
Se recomienda
después de una utilización severa del motor con
recorridos largos a altas velocidades, no parar inmediatamente
el motor sino dejarlo arrancado al ralentí un mínimo
de 30 seg. para garantizar una lubricación y refrigeración
optima para cuando se vuelva arrancar de nuevo. El cojinete
del lado de la turbina puede calentarse extremadamente si el
motor se apaga inmediatemante despues de un uso intensivo del
motor. Teniendo en cuenta que el aceite del motor arde a 221
ºC puede carbonizarse el turbo.
El engrase
en los turbos de geometría variable es mas comprometido
aun, por que ademas de los rodamientos tiene que lubricar el
conjunto de varillas y palancas que son movidas por el depresor
neumatico, al coger suciedades (barnices por deficiente calidad
del aceite), hace que se agarroten las guías y compuertas
y el turbo deja de trabajar correctamente, con perdida de potencia
por parte del motor.
Recomendaciones
de mantenimiento y cuidado para los turbocompresores
El turbocompresor
está diseñado para durar lo mismo que el motor.
No precisa de mantenimiento especial; limitándose sus
inspecciones a unas comprobaciones periódicas. Para garantizar
que la vida útil del turbocompresor se corresponda con
la del motor, deben cumplirse de forma estricta las siguientes
instrucciones de mantenimiento del motor que proporciona el
fabricante:
- Intervalos de cambio de aceite
- Mantenimiento del sistema de filtro de aceite
- Control de la presión de aceite
- Mantenimiento del sistema de filtro de aire
El 90% de
todos los fallos que se producen en turbocompresores se debe
a las siguientes causas:
- Penetración de cuerpos extraños en la turbina
o en el compresor
- Suciedad en el aceite
- Suministro de aceite poco adecuado (presión de aceite/sistema
de filtro)
- Altas temperaturas de gases de escape (deficiencias en el
sistema de encendido/sistema de alimentación).
Estos fallos se pueden evitar con un mantenimiento frecuente.
Cuando, por ejemplo, se efectúe el mantenimiento del
sistema de filtro de aire se debe tener cuidado de que no se
introduzcan fragmentos de material en el turbocompresor.